LA ALEGRÍA DEL EVANGELIO

Me alegra poder compartir contigo estas sencillas reflexiones, cuyo único propósito es inspirarnos y movernos a la acción. El amor de Cristo nos apremia a trabajar por una Iglesia en salida y una nueva evangelización.


El liderazgo es servicio y le corresponde al creyente, el poder es gracia y le corresponde a Dios.

Cuando oramos y ayunamos en primer lugar, se abren puertas de misión y evangelización. Pero no tenemos que ir a África o la India en todos los casos; en nuestras familias, trabajos y amistades podemos vivir en misión permanente con Jesús.

En el verano del año 2013 tuve la oportunidad de escuchar a otra de esas personas que saben inspirar y motivar cuando predican. Nos decía que estamos viviendo un momento de grandes oportunidades que supone un gran reto para nuestra fe.