LA ALEGRÍA DEL EVANGELIO

Me alegra poder compartir contigo estas sencillas reflexiones, cuyo único propósito es inspirarnos y movernos a la acción. El amor de Cristo nos apremia a trabajar por una Iglesia en salida y una nueva evangelización.


En el verano del año 2013 tuve la oportunidad de escuchar a otra de esas personas que saben inspirar y motivar cuando predican. Nos decía que estamos viviendo un momento de grandes oportunidades que supone un gran reto para nuestra fe.

Me impresionó de manera especial una frase del himno de laudes del último día del año litúrgico que hemos dejado atrás, que decía: "No he venido a refugiarme dentro de tu torreón, como quien huye a un exilio de aristocracia interior".

A estas alturas de la historia y en este escenario en el que nos encontramos necesitamos saber que las reglas de los negocios están cambiando. Muchos ya lo están aprovechando y se confirma por sus resultados. Lo mismo sucede con todos los proyectos en general y especialmente con aquellos que tienen que ver con nuestro apostolado y evangelización.