LA ALEGRÍA DEL EVANGELIO

Me alegra poder compartir contigo estas sencillas reflexiones, cuyo único propósito es inspirarnos y movernos a la acción. El amor de Cristo nos apremia a trabajar por una Iglesia en salida y una nueva evangelización.


Después de ser bautizado en el Jordán y ser llevado por el Espíritu Santo al desierto, Jesús comienza su ministerio público en Galilea.

Yo creo que una de las palabras más tristes de nuestro diccionario es CASI. La palabra CASI me habla de intentos paralizados, de proyectos abortados. Se refiere a los que casi se deciden, pero se quedan en la mitad.

En cierta ocasión, escuché una predicación acerca de una historia que está en la Biblia y que yo desconocía. Fue tal la sacudida que provocó en mi alma, que me puse a leer con calma y a orar con este pasaje bíblico que resultaba revelador y profético.